Trump pide ayuda a quien ha desairado en años

Mientras se acumulan las tensiones con Irán, el presidente Donald Trump se encuentra recurriendo a las personas y entidades a las que ha desairado o de las que se ha distanciado durante los últimos tres años: la OTAN, aliados en Occidente y las agencias de inteligencia de Estados Unidos.

Trump, quien en alguna ocasión dijo que las agencias de espionaje de Estados Unidos “deberían volver a la escuela”, ahora destaca la labor de los servicios de inteligencia que llevó al ataque fatal en contra del general más poderoso de Irán. “Existe cierta ironía, pero nadie piensa que de repente nos adora”, dijo Marc Polymeropoulos, un jubilado con 26 años de experiencia en la CIA y que estuvo asignado en Medio Oriente, Europa y Eurasia.

Luego de tres años de comentarios despectivos sobre la OTAN y otros aliados europeos, Trump dice que quiere que ayuden más en Medio Oriente. Incluso sugirió un nuevo nombre a “OTANMO” para añadir énfasis en Medio Oriente.

Después de su orden de abatir al general iraní Qassem Soleimani, y la peligrosa respuesta de Irán de lanzar misiles contra las instalaciones militares en Estados Unidos, Trump dijo que le gustaría ver más tropas de la OTAN en Medio Oriente porque los problemas en la región son de alcance internacional.

Su más reciente petición es también una prueba de si puede manejar a otras naciones y alianzas internacionales a su voluntad y convencerlas de unírsele después de años de desaires en su relación.

“Creo que la OTAN debería expandirse y creo que deberíamos incluir al Medio Oriente, sin dudas. En este momento nosotros llevamos todo el peso y no es justo”, dijo Trump el jueves.

Trump destacó cómo Estados Unidos derrotó al grupo Estado Islámico y mató a su líder Abu Bakr al-Baghdadi. “Le hicimos un enorme favor a Europa”, declaró.

Se desconoce qué tan dispuestos estarían los aliados estadounidenses en Europa a trabajar con el gobierno de Trump en Medio Oriente, particularmente en Irán, en especial después de la manera en que países como Francia se dedicaron al acuerdo nuclear con Teherán del que Trump retiró a Estados Unidos.

“Trump no tiene nada en el banco con los europeos. No hay buena voluntad. No hay una sensación de confianza ni una sensación de que pueden apoyarse en él”, dijo Derek Chollet, asesor de seguridad y defensa en el The German Marshall Fund of the United States. “No van a querer hacerle un favor a Donald Trump”.

Chollet, quien comparó el ataque de Estados Unidos a Soleimani con “agitar el avispero”, también dijo que Trump no ha sido específico — al menos no en público — sobre lo que quiere que Europa haga. ¿Ayudarlo a negociar un nuevo pacto nuclear con Irán? ¿Sancionar o penalizar a Irán? ¿Desplegar tropas en Medio Oriente para que él pueda ordenar el retiro de los soldados estadounidenses?

“No tengo conocimiento de alguna evidencia que indique que los líderes europeos colaborarán con la agenda de Trump”, dijo Chollet. “Si retira a las fuerzas estadounidenses de Medio Oriente, la idea de que los europeos ocupen ese vacío, no hay evidencia de que eso vaya a ocurrir”.

Desde la muerte de Soleimani, el secretario de Estado, Mike Pompeo, se ha involucrado en una vigorosa ronda de diplomacia telefónica. Habló con funcionarios de China, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Pakistán, Afganistán, Rusia, Arabia Saudí, Irak, Turquía, Israel, India, Qatar, Bielorrusia, Ucrania, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y la ONU. Todas las conversaciones fueron sobre Irak e Irán, junto con otros asuntos.

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